La teoría del borde, y los zombis (en torno al Retorno de los muertos vivientes 2)
Publicado 7/21/2010 4:28:00 PM - Max

Los zombis causan terror, pero también dan risa, y mucha. Si tuviéramos un equipo de monstruos conformado por Drácula, el monstruo de Frankenstein, el de la Laguna Verde, el Hombre Lobo, algún científico loco y un zombi, seguramente el capitán sería Drácula y el zombi la mascota. De verdad que resulta un personaje gracioso: un tipo sucio, torpe, caminando lentamente con los brazos hacia adelante, hambriento de sesos humanos, no es una figura que aterrorice gran cosa. Sobre todo si ese ser nació bajo la influencia de algún producto químico de algún gobierno maluco. Quizás, el zombi originario, el vudú, sí esté rodeado de una oscuridad atemorizante. El zombi originario es un esclavo, alguien dominado por un brujo, por una fuerza del mal. Esa cosa andante que ni está viva ni muerta, sí puede que nos cause miedo. Porque es un ser fronterizo, que tiene mitad de su alma en el Infierno y la otra mitad en este mundo. Esa contaminación de lo infernal, es aterrorizante. También causa estupor imaginar que la resurrección de los muertos cristiana, sea eso: un zombi. Esa resurrección de los muertos es una blasfemia, una cachetada a Dios. Pero aun así, sigue siendo risible: es la carcajada del diablo, del diablo haciéndole una broma a Dios. Quizás, lo que nos pueda quebrantar sea la idea de saber que estamos riéndonos con el demonio, y no del demonio. Pero volvamos a lo cómico verdadero. Lo que causa risa de un zombi es su torpeza y su lentitud. Nadie se puede creer que una entidad estúpida que va tan lento, pueda comernos. Son tontos los zombis, son para hacerles rechifles. «A que no me alcanzas, a que no me alcanzas…» Y cuando vemos, en una película, que un zombi tan lento alcanza a sus víctimas (como Jason, que es una especie de zombi muy lento y que también alcanza a todo el mundo), nos reímos. ¿Será también culpa de los efectos especiales malos? Puede ser, eso ayuda. Ahora, el zombi moderno, ese que corre muchísimo y que tiene muchísima fuerza y que además es inteligente, ese sí que es aterrorizante. Es el zombi de Resident Evil o de 28 days later y 28 Weeks later. Aunque en el caso de Resident Evil, el zombi está más dado para los usos de una película de acción, cuando se trata de un bicho repotenciado que corre tanto como nosotros o más, ahí sí que no nos lo tomamos tan en broma. También están los zombis de Stephen King en Cell, que tienen poderes extrasensoriales y hasta vuelan (aunque una exageración como ésta también podría dar risa).
Creo que el problema con el zombi es que muy difícil de manejar, de utilizar, de versionar. Un error con un zombi en una historia de terror, y ya caemos en el ridículo. Es decir, el zombi no sólo es fronterizo con la vida y la muerte, sino que es fronterizo con el miedo y la comicidad. La muerte (el fracaso) o la vida (el triunfo) de una película de zombis depende de ese débil equilibrio. Si ponemos a los monstruos del equipo soñado en fila a partir de esta línea fronteriza, el zombi estaría de primero, al borde de lo ridículo, y quizás, al final, estaría el vampiro. Porque hay que ver lo que se han esforzado por hacer ver ridículo al vampiro en estos últimos años, pero aún así el personaje dale que dale para mantener su dignidad en alto. Pero volvamos al zombi. Esa cercanía a las fronteras de lo cómico, ha hecho que algunos directores den un salto abisal al otro lado y digan de una buena vez, para evitar el ridículo por adelantado, que lo que hicieron fue una comedia de zombis. Yo allí siempre he pensado que hay una medio trampa. Es decir, difícil es permanecer de uno de los dos lados y tomarse la cosa en serio (así la cosa en serio sea una peli de zombis totalmente comedia), y muy cómodo es venir con el cuento de que una cierta atrocidad sea cómica. Es decir, yo pienso que a veces los directores meten abyecciones mediocres que fueron pensadas como horríficas, pero como se mantienen dentro del campo de la comedia zombi, si dan risa, pasan entonces como «pensadas» para dar risa. Esto es lo que llaman gato por liebre. Pero en fin, a veces tampoco importa si es una cosa o la otra, o si la intención fue ésta o aquella. Lo que importa, casi siempre, es que la película sea intencionalmente mala (aunque sus directores sean realmente malos) y que entretenga. Ojo, entre el humor y la tontería sin gracia, hay también tan solo un paso. Sea usted el juez, pero eso sí, diviértase siempre con la zombi comedia.
El retorno de los muertos vivientes parte 2, el lunes 26 de julio, por Max.
Retransmisiones: dom, 01/08/2010 20:30; mié, 04/08/2010 00:00; mar, 10/08/2010 01:40; vie, 13/08/2010 00:10; lun, 16/08/2010 02:10; sáb, 21/08/2010 00:30; mié, 25/08/2010 22:20.
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