Una leyenda cristiana y mil realidades crudas. En torno a Johnny Mad Dog.
Publicado 7/9/2010 9:46:00 AM - Max
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Jesucristo le habló. Le habló y le dijo que tenía que ir a Jerusalén, que debía liberarla, que tenía esa misión. El niño francés no sabía escribir, pero Jesucristo, todo poderoso, le ayudó a escribir una carta de puño y letra. La carta llegó al palacio del rey, pero el rey ni siquiera la leyó. El niño volvió a soñar con el Señor, y el Señor le ordenó que reuniera a otro grupo de niños y que tomara la ruta de Jerusalén, que no se preocupara, que llegaría, a pesar de que el mar se interpondría, para él, al igual que a Moisés, las aguas se abrirían. El niño reunió a unos cuantos niños, callejeros casi todos, y salieron de la aldea una madrugada. No le dijeron nada a nadie. Por el camino, una pasión salvaje se apoderó de ellos. Iban iluminados, llenos del Señor. Fueron tomando todo lo que encontraban a su paso. Era una barahúnda extraña, atemorizante. Cuando un niño se vuelve una fuerza sobrenatural, resulta aún más terrífico y sagrado que cualquier espectro del más allá. Era fascinante y horrendo verlos devorar todo lo que se les atravesaba. Era fascinante y horrendo verlos poseídos por Dios. En Niza se encontraron con otra procesión guiada por un niño alemán que también había recibido mensajes del Señor. El niño alemán y el niño francés se hermanaron, se unieron, se entendieron. El mar estaba frente a ellos. No tenían manera de seguir. Decidieron parar un tiempo. Había miedo en sus miradas, pero también brillaba en sus ojos la locura santa. La muerte y el fracaso les rondaban, y decidieron orar, entregar sus mentes al Señor. Esperaban que Jesucristo les hablara, que les abriera el mar. Por dos semanas le rezaron. Más niños comenzaron a llegar. Llegaron a ser miles, treinta mil quizás. Finalmente, Jesucristo les habló. Debían seguir, le ordenó. ¿Pero cómo seguir? Si el mar no se abría. Entonces apareció un mercader, un mercader piadoso que les dio siete barcos para que pudieran ir a liberar a Jerusalén. La ruta marina sería su perdición. Dos barcos se hundieron en una tormenta, los demás llegaron a Alejandría, y allí, fueron atacados, apresados y masacrados. Los sobrevivientes fueron vendidos como esclavos. Del niño francés y del niño alemán no se supo más.
Los niños en la guerra. Los niños y la guerra. Siempre existirán, siempre estarán allí. Desde el más remoto pasado, hasta nuestros días. Allí, como cruzados, allí como simples víctimas. En el medio oriente, en los montes de la guerrilla suramericana, en el África ardiente, en todas partes del odio y la locura reinen.
El martes 12 de julio, Johnny Mad Dog, una historia que nos habla de los niños combatientes del continente africano.
Johnny Mad Dog, no dejes de verla, este martes 12, en Max.
7/11/2010 11:25:00 PM
Nada que ver con el tema...
Se mudaron? =P
No hallo nada en
http://www.cinemax-la.tv/
7/12/2010 6:39:00 PM
Hola Victor, ingresa a www.hbomax.tv. Dentro de esa pagina tienes acceso a todos los canales. Saludos.
7/13/2010 6:18:00 AM
No es mala la peli,tuve la oportunidad de verla hace unos dias, tiene sus buenos momentos. Aunque me parecio un poco aburrida y lamento decir pero me recordo a Ciudad de Dios. Aquneu no son iguals. hha
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