Country Wedding, o la herencia de Dogma 95
Publicado 7/6/2010 12:58:00 PM - Max

Este nombre que pareciera haber nacido en ella misma y para ella misma, y que no lo conocemos de otra cosa hasta que lo escuchamos nombrar es, en realidad, un nombre muy conocido. Se trata Valdís Óskarsdóttir. Valdís es una mujer, es islandesa y es principalmente editora. Su trabajo de edición está relacionado, nada más digamos para no abrumar, con dos filmes muy importantes. El primero: The Celebration, de 1998, primer film danés del grupo Dogma 95, encabezado por Thomas Vitenberg y Lars Von Trier, dos directores que en su manifiesto se alzaban principalmente contra los altos presupuestos de Hollywood y proponían un cine con ciertas especificaciones técnicas y filosóficas. Grabaciones fuera de estudio, cámara en mano, prohibición de trucajes, creencia en el instante y consideración del director como un ente más de la filmación, sin divismos ni créditos particulares. El otro film donde Óskarsdóttir se encuentra presente es El eterno resplandor de una mente vacía (2004) de Michel Gondry, director francés considerado también un genio innovador del cine, quien, al contrario de Dogma 95, gusta de usar efectos especiales pero sin apelación a las computadoras; su trabajo es más visual, escénico, artesanal. Demás está decir que El eterno resplandor… es una joya cinematográfica, de cine de culto. Así, Valdís puede decir que ha trabajado con gente que sabe dirigir y que gusta hacer un cine diferente. En su primer film Country Wedding (2008) está todo lo que ha aprendido de los grandes.
La historia es muy sencilla: una pareja de Reykjavik decide casarse en el campo. Así, con su familia y sus invitados, alquilan un par de autobuses y salen de la ciudad hacia el interior de Islandia. Todo luce perfecto, todo muy bucólico. Pero en el camino se pierden, y eso nos lleva hacia lo cómico, pero también hacia lo dramático. Porque entre los personajes las cosas no son como aparentan y pronto comienzan los problemas, las confrontaciones, la aparición del pasado y sus dilemas. Una huella de Dogma: para lograr las confrontaciones entre los personajes, Óskarsdóttir escribió un guión suelto, y dejó que los actores intercambiaran sus propias experiencias interiores, y que establecieran entre ellos los secretos del pasado, que podrían ser revelados o no en el film (lo que llama Vargas Llosa el dato escondido por elipsis, que es el no revelado, y por hipérbaton, que es el que se revela al final). Una abuela que sufre de demencia, una pareja gay, un alcohólico, el chisme, los odios, Country Wedding, un film magnífico donde el fatalismo y humor se conjugan.
Country Wedding, este sábado 10 de julio, en Max.
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