A Special Day, un documental directo de Cannes a Max

por max 18. mayo 2012 04:42

 

Gilles Jacob es hoy día el Presidente del festival de Cannes. Lo es a partir del 2001. Pero de 1978 a esa fecha, fue el director del festival; es decir, el que trabaja duro, duro de verdad. Hoy día no lo hace menos, pero claro, ya es una leyenda, y ya merece un poco de descanso (no mucho, pero un poquito). ¿Cómo llegó Gilles Jacob, un crítico de cine, a ser el director de uno de los festivales cinematográficos más importantes del mundo? Pues él mismo lo cuenta. Dice que lo habían despedido de L'Express' por un desacuerdo, y que, durante un torneo de tennis, el cineasta Claude Lelouch le presentó el alcalde de Deauville, Jean-Philippe Lecat, quien luego fue también ministro de Cultura. Un día, luego de una partida de tenis, se encontraban Jacob y Lecat desnudos bajo las duchas de los baños del club de tenis (cada uno en su ducha, juntos pero no revueltos), y el ministro le preguntó de golpe si estaba listo. ¿Listo para qué, señor ministro?, dijo Jacob. Para asumir sus funciones, respondió el desnudo ministro. A partir de entonces, Jacob empezó a dirigir el festival. Su participación, durante 34 años en el festival ha sido fundamental. Jacob, podemos decir, le dio el brillo que tiene hoy día. Introdujo sesiones importantísimas como Un Certain Regard, y además, introdujo la presencia de estrellas en el jurado, lo que le dio el espíritu magnífico de elegancia que tiene el festival en el presente. En 2007, Jacob publicó un libro titulado Citizen Cannes, donde cuenta su experiencia y las anécdotas de todos estos años en el festival, y ahora en 2012, este domingo 20 de mayo y durante el festival de Cannes, estrenará A Special Day, un documental que nos presenta un día en la vida de varios directores de cine legendarios, entre ellos Roman Polanski, Nanni Moretti —gran amigo de Jacob—, Ken Loach y el mismísimo Claude Lelouch, otro gran amigo. En 2007, Jacob siguió, filmó y entrevistó a estos cineastas cuando estuvieron en Cannes para la celebración de los 60 años del festival y la presentación de los 33 cortometrajes del proyecto de Jacob, To Each His Own Cinema. De esa experiencia de aquel año, surgió el documental que se estrenará con bombos y platillos este domingo en Cannes.


 

¿Y a qué viene todo esto? Pues que Max se enorgullece en estrenar A Special Day, justo al día siguiente de su presentación, el lunes 21 de mayo. Un privilegio único y excepcional que Max nos regala justo antes de la presentación de De dioses y hombres de Xavier Beauvois, dentro de su ciclo de películas ganadoras en Cannes.

No dejes pasar este grandioso momento. Este lunes 21 de mayo, será un día real pero realmente especial con el estreno de A Special Day de Gilles Jacob. Directo de Cannes a Max. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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Continúa ciclo de películas ganadoras en Cannes, esta vez con De dioses y hombres

por max 18. mayo 2012 04:38

 

Este lunes 21, Max no trae un film ganador del Gran Premio del Jurado y el Premio del Jurado Ecuménico (un premio de cineastas católicos). Se trata de De dioses y hombres (Des hommes et des dieux, 2010) del cineasta Xavier Beauvois (Nord, Le petit lieutenant, Don´t Forget you´re Going To Die), un film basado en un hecho acontecido durante la guerra civil de Argelia en 1996: el sangriento asesinato de un grupo de monjes cistercienses secuestrados en el monasterio Nuestra Señora del Atlas en Tibhirine, a 60 kilómetros de Argel.

El cineasta se centra en la historia de los monjes, en sus conflictos internos, y toma la vía de lo espiritual, de la duda, el corazón y del temple. Busca en ellos, en su interior la decisión que los llevó a quedarse allí, cuando pudieron, a todas luces, haber partido.

De dioses y hombres y un film de miedos y de alturas humanas que nos va mostrando el contraste entre la vida pacífica de los monjes, y el caos que comienza a desprenderse desde afuera a medida que la historia avanza. Aunque el film de Beauvois funciona a manera coral, no cabe duda de que la fuerza de la historia recae sobre el personaje de superior Chergé, interpretado por Lambert Wilson. Beauvois sigue a este prior y sus monjes desde el comienzo de las amenazas a la comunidad, los crímenes y la clara animadversión de los fundamentalistas hacia ellos, siempre, eso sí, centrando el drama espiritual de aquellos hombres de bien.

De dioses y hombres, ganador del Gran Premio del Jurado en Cannes en 2010, este lunes 21 de mayo en el ciclo de películas ganadores en Cannes. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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(Y no te pierdas, antes de Dioses y hombres y totalmente en exclusiva A Special Day de Gilles Jacob, documental que será visto estrenado en Cannes el domingo 20.)

Invierno profundo, o la odisea del mal

por max 17. mayo 2012 15:02

 

Y uno se pregunta, no hace más que preguntarse, ¿de dónde viene el mal? ¿Cuál es su origen? ¿Qué lo produce? En una región apartada, donde no existen los teléfonos móviles, ni las computadoras, ni el cine, ni los centros comerciales, allí, entre bosques, niebla y autos sin motor a las puertas de las cabañas, el mal se asienta. Se asienta en silencio, y huele a metanfetamina. Y uno, otra vez, se pregunta, ¿qué fue primero, la metanfetamina o el mal? En este mundo del extrarradio no hay modernidad, ni tampoco utopía bucólica. Es un lugar echado a perder, un lugar donde el mal tiene la forma del silencio, del encierro, del hastío existencial. Eso es Invierno profundo (Winter´s Bone, 2010) film nominado a cuatro Oscares y ganador del Premio del Jurado en el festival de Sundance. Un trabajo independiente dirigido por Debra Garnik que nos sumerge en unas oscuridades aún más patéticas y horrendas que las que nos presentara John Boorman en Deliverance (1972); un mundo remoto, casi olvidado, un mundo donde los seres humanos parecen salidos de las entrañas mismas de la tierra, pequeños titanes, pequeños monstruos consumidos por la ignorancia y por la naturaleza misma. Me digo que quizás el hombre ha creado la civilización para eso, para «limpiarse» de la naturaleza, de sus abismos, de sus atavismos, de su bestialidad, de su poderoso silencio, que es más como el bramido de un enigma. El silencio del bosque sobrecoge, aterroriza. No obstante, en el film de Debra Granik, a esa monstruosidad de los seres marginados, se suma algo nuevo, algo más, otro factor de embrutecimiento: la droga. La droga que ya no es entendida como la entendería un hombre antiguo, primitivo; no en su sacralidad, sino dentro de la, paradójicamente, bestialidad profana. La droga desacralizada que adormece y que al mismo tiempo es fuente del mal al convertirse en negocio oscuro, ilegal, de abyectas estrategias. En Invierno profundo hay pues una doble articulación del horror: el mal se produce por causa de la metanfetamina (droga que proviene del mundo civilizado) y del abandono de la esencia humana y la adopción de esa animalidad arisca y cruda del lejano habitante rural. La comunidad donde vive Ree Dolly (Jennifer Lawrence), la pequeña protagonista, es algo así como el mundo de Boorman con drogas.

Ree, nuestra heroína, ve rota la patética tranquilidad de su mundo (patética porque debe cuidar a su madre inútil y catatónica y a un par de chicos) cuando es amenazada la estabilidad de su hogar. Puede perder el sitio donde vive, pues su padre, un drogadicto fabricante de drogas, ha puesto la casa como garantía de su fianza para lograr la excarcelación. El padre, al salir, ha desaparecido, y ahora Ree y su familia podrían perder la casa. Ree, esta joven chica adusta y al mismo tiempo hermosa y correcta, sale a la búsqueda del padre perdido. Pero este padre no es Odiseo ni ella es Telémaco. En este mundo no hay dioses, pero sí sobran los titanes, los monstruos, los hombres que no quieren hablar, porque si hablaran descubrirían su animalidad, el abismo en el que han caído. Recuerdo aquella escena en la que Pinocho es llevado a un lugar de placeres infinitos, de placeres adormecedores de la conciencia que terminan convirtiéndolo a él y sus compañeros en borricos desesperados. Este mundo de Ree es similiar. El placer y el vacío han vuelto a las personas seres perversamente animales pero, al mismo tiempo, perversamente racionales. Con todo, esa perversidad, el mal, se traduce en silencios llenos de terribles secretos, de espantosas verdades. Ree, el único ser humano con capacidad de elevarse sobre la bestialidad, hará acá un viaje a fondo a los inviernos del alma.

Invierno profundo, este domingo 20 de mayo. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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Abre los ojos, o un film de un director para nada virtual

por max 16. mayo 2012 04:58

 

La realidad virtual tiene abolengo. Si recordamos la caverna de Platón, ya desde allí estamos hablando de un mundo de apariencias, de sombras. Cada vez más entendemos que nuestra percepción del mundo es limitada, que a nuestros sentidos se les escapan miles de detalles. Por otro lado, las teorías que ha venido formulando Vlatko Vedral, físico cuántico de Oxford, sobre la información y la superposición del cuánto son insólitas. Vedral nos dice que «es incorrecto lógica y físicamente, o mejor dicho experimentalmente, hablar de fragmentos de energía o materia que existan con independencia de nuestra capacidad de confirmarlo experimentalmente». Y luego adorna la guinda de la siguiente manera: «Nuestra interacción con el mundo es fundamental para que surja el propio mundo, y no se puede hablar de él independientemente de eso. Por esta razón, mi hipótesis es que las unidades de información son lo que crea la realidad, no las unidades de materia ni energía.»

La realidad no es una sola, y no hay una sola respuesta para entenderla. El cine y la literatura (y ya vimos, la filosofía) tienen rato diciéndonoslo. Antes de que The Matrix (1999) jugara con las visiones de la realidad virtual, ya otros filmes y series de televisión habían trabajado con esa idea. La serie Dr. Who, en la década de los setenta, ya hablaba de un lugar llamado de The Matrix. Recordemos Tron (1982), film de Disney que acontece todo en el interior de un computador. Total Recall en 1990, dirigida por Paul Verhoeven, nos muestra a un Arnold Schwarzenegger enredado entre dos realidades. Total Recall está basado en un cuento de Philip K. Dick. Dick publicó sus obras maestras a mediados de los sesenta, y el cine ha versionado ya unas cuantas de ellas. Podría decirse que él es uno de los máximos exponentes de la ciencia ficción de realidad alterada. Para Dick la exploración de mundos paralelos, virtuales, era una manera de indagar la realidad, de ponerla en duda, de hacerse preguntas sobre la existencia. De hecho, podríamos decir que Philip K. Dick llevó este tema hacia nuevas fronteras. Él es, sin duda, el maestro de los maestros de lo que luego otros como William Gibson seguirían en los ochenta.

Ya lo dije, el asunto de una realidad paralela, alterada, virtual, no es nuevo. Mucha agua ha corrido y seguirá corriendo bajo ese puente. Un film de primera categoría que explora el alma humana desde la perspectiva de una segunda vida, de una nueva oportunidad —no sabemos si afortunada— en una realidad distinta es Abre los ojos, del español Alejandro Amenábar.

Segunda cinta para el momento de su estreno del entonces aún más joven realizador (cuenta con 40 años en estos momentos), Abre los ojos se convertiría en otra muestra de su innegable talento. Con Tesis (1996), su primer largo, Amenábar había comido en el banquete del éxito. Se trataba de un trabajo emocionante y crudo, un thriller que se mueve en el mundo especulativo, casi podríamos decir que virtual, de los snuff films. Las expectativas para las próximas entregas eran muchas, y el muchacho no se hizo esperar. Al año siguiente y con todos los ojos encima, entregó su segunda cinta. Nadie quedó defraudado. El público y la crítica quedaron encantados y boquiabiertos.

Repitiendo de nuevo con su primer protagonista, Eduardo Noriega, y también con su guionista, Mateo Gil (con quien hoy todavía trabaja), Amenábar nos cuenta una historia cargada de una profunda desolación donde ni el amor, ni el sexo ni el dinero tienen la respuesta de nuestros días. Al final, debajo de toda esa tramoya que se monta el ego para convencernos de que somos uno y de que estamos bien con lo que somos sin ir más allá de la superficie, al final de eso, lo que hay es un gran vacío, una gran ceguera. Abre los ojos parece reflexionar sobre eso, pero es además una cinta llena de suspenso con tintes incluso de terror, una joya de la ciencia ficción sin recursos efectistas y muy centrada en la historia. Cuando no se cuenta con un gran estudio por detrás, el guión y las actuaciones son lo que cuenta, y, en este aspecto, el film sale ganando, pues tanto Eduardo Noriega, como Najwa Nimri y Penélope Cruz dan la talla y llevan al guión, excelente ya de entrada, más allá de sus propias expectativas. Ágil, ligero, cuidadoso de la fotografía, Amenábar dirige con mano suave y certera esta cinta que ya es un clásico en la cinematografía española, incluso mundial. Luego vendría Tom Cruise a hacer su payasada en 2001, pero esa es otra historia. Amenábar, por su parte, ganó el Óscar a Mejor Película Extranjera en 2005 con Mar adentro; esta también es otra historia, pero más agradable, eso sí, y la que realmente importa, porque que nos demuestra que Amenábar no es un director cualquier, un director virtual, de esos que se desaparecen con la fama de sus primeros éxitos.

Abre los ojos, este viernes 18 de mayo. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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Ciclo de filmes ganadores en Cannes: Un hombre que grita

por max 11. mayo 2012 10:16

 

Y este lunes, dentro del ciclo de filmes ganadores de premios en Cannes, tendremos Un hombre que grita (Un homme qui crie, 2010), de Mahamat-Saleh Haroun (Bye Bye Africa, Our Father, Daratt). El film, africano, pero no lleno de los tópicos típicos de lo que podría ser África, nos sitúa en una sociedad y en sus conflictos (inicios de la guerra civil en Chad), pero su centro está en la relación entre un padre y un hijo, su vida interior, sus tensiones, enfrentamientos. El cineasta apuesta por la complejidad del ser humano en la figura de un hombre ya mayor que se ve obligado a dejar su trabajo de toda la vida para dárselo a su hijo, para luego verse enfrentado al drama de una guerra que se aproxima. El trabajo, la vejez, la paternidad, la muerte como una gran presencia, Un hombre que grita es un film honesto, sencillo pero profundo, sensible mas no sensiblero, que ganó el Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

Recuerda, este lunes 14 de mayo, Un hombre que grita. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

Sound of Noise, o la música subversiva

por max 10. mayo 2012 08:43

 

El col legno (el acto de golpear o rozar la cuerda con el dorso del arco) de Berlioz en la Sinfonía fantástica; las sierras ondulantes de Tom Waits; John Cage y su piano preparado, o sus 4 minutos y 33 segundos de silencio que se hacían en la sala para escuchar la musicalidad del sonido ambiente; la percusión urbana, cuyo ejemplo más conocido es Stomp o Blue Man Group; y hasta la música con vegetales (sí, con vegetales) de la Vienna Vegetable Orchestra… Sin duda, la música está en todas partes. De hecho, el mismo Cage llegó a decir: «Donde quiera que estemos, lo que oímos es mayormente ruido. Cuando lo ignoramos, nos molesta. Cuando lo escuchamos, lo encontramos fascinante.» Así como fascinante también resulta Sound of Noise (2009), un film sueco dirigido por Ola Simonsson y Johannes Stjärne Nilsson, que nos lleva a un mundo de sonidos o de musicalidades conspirativas, revolucionarias, subrepticias y provocadoras bajo la figura de una banda de seis percusionistas enmascarados que irán haciendo su performance por toda la ciudad. El asombro, la maravilla de representar en lugares no tradicionales, incluso «sagrados», es algo fundamental para la cinta. No sólo la utilización de los objetos cotidianos y la producción de música con ellos, será importante, sino que a esto se suma el espacio. La música es de todos porque se puede hacer música donde sea. Realmente no pertenece al recinto académico, ni al estudio de música ni a la tarima de la estrella de rock. La música puede estar en todas partes, y por ello, el espacio en este film también es vital. La ruptura del espacio representativo para hacer que todo sea representación, que todo espacio pueda ser y hacer arte, incluso esos lugares «prohibidos» por el poder; lugares solemnes y sagrados. La música de Sound of Noise se convierte así en una herramienta anarquista, terrorista digamos, según el ojo del poder y de la correcta ciudadanía. Tras la pista de estos delincuentes tan particulares, se va, nada más y nada menos, que Amadeus Warnebring (Bengt Nilsson), un policía con absoluta nulidad de oído musical; alguien, que sin duda, detesta a la música, viniendo sobre todo de una familia de músicos prominentes, donde él es el único que no ha destacado en esa área. Un policía representante de los poderes, de los conciliábulos, de las pequeñas cofradías.

Sound of Noise es una comedia original, un musical policial, cabe anotar, que nos hará pasar un buen rato con esta excelente combinación de música «callejera», espacios e instrumentos no tradicionales y comedia. Un film sin grandes costos que nos sumerge en una experiencia distinta, brillante, finamente ejecutada. Si hay algo grande en esta cinta es, sin duda, la creatividad y el arte de sacar música de todas partes.

Sound of Noise, este domingo 13 de mayo. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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Especial día de las madres, en Max

por max 8. mayo 2012 14:19

 

Hace siglos, milenios, que se le rinde homenaje a la madre. La madre es un símbolo muy poderoso. La madre es vientre, es el lugar donde nace la vida, la fertilidad del cosmos. La madre es la tierra, y desde muy antiguo los hombres le rinden culto a ella. A ese espacio que está por debajo, a ese vientre del que brota la semilla convertida en tallo, en planta, en ser. Gea, Rea, Hera, Deméter, Isis, Kali son las madres fértiles. Madre también es el mar, otro lugar lleno de fertilidad. El mar y la tierra son sin duda símbolos del cuerpo maternal. El símbolo de la madre implica seguridad, abrigo, calor, ternura, resistencia, fuerza que soporta peso, alimento. La madre, claro está, es Iglesia. La iglesia es un vientre. Adentro uno se refugia. Sales del templo renacido, lleno de Dios, Dios es vida. El peor insulto, a la madre. Uno de los tabús más terribles: el incesto. Edipo se saca los ojos con los broches de su madre; no es para menos: se casó con ella, tuvo sexo con ella, tuvo hijos con ella. Nada más sagrado que la madre. El día de la madre, que para muchos es un asunto comercial, en realidad tiene sus orígenes en la antigüedad, y para ponerle una fecha más o menos estable, se remonta al siglo XIX. Según tengo entendido, tiene su antecedente en la señora Julia Ward Howe, insigne luchadora de los derechos de las mujeres, abolicionista, activista del voto femenino y también pacifista. Ella escribió la famosa Proclama del día de las madres en 1870. Al quedar viuda, escribió este documento, esta carta, donde aboga por el fin de las guerras, por el fin de esas horrendas separaciones de los hijos para ir buscarse la muerte segura en los campos de batalla. Ya en el siglo XX, la llamada fundadora oficial del día de la madre en los Estados Unidos es Ana Jarvis. La madre de Ana, del mismo nombre, fue una mujer que también luchó por mejorar la condición de la mujer en América. En la Guerra de sesión formó grupo de orgullosas enfermeras que arriesgaban su vida en el frente. Dos años después de la muerte de su madre, en mayo de 1907, Ana Jarvis tuvo la idea de conmemorarla, y señaló el día 12 para ello. Ese día celebraría a su madre y a todas las mujeres del mundo. Dedicó mucho tiempo haciendo campaña para que esto fuese oficial en los Estados Unidos. Finalmente, siete años después, el presidente Woodrow Wilson hizo oficial tal día. Desde entonces, los distintos países del mundo fueron adoptando la misma costumbre.

Este mes, Max nos ofrece tres películas, en un mismo día, para conmemorar esta fecha. El jueves 10 de mayo: Tres películas, tres tipos de madres en Entre nos (2009), Mama Gógó (2010) y El extraño en mí (2010).

 

 

Entre nos es un drama escrito, protagonizado y dirigido por la colombiana Paola Mendoza junto a Gloria LaMorte, que nos muestra los avatares de la inmigración hacia Estados Unidos. Mariana (Paola Mendoza) es una joven madre que, recién llegada a Nueva York, intentará mantenerse a flote y salvaguardar sobre todo a sus dos pequeños hijos. En 2009, la película recibió la mención de honor del jurado en el festival de cine de Tribeca.

 


Mama Gógó (2010) es una comedia con mucho de drama dirigida por el islandés Fridrik Thor Fridriksson, que nos presenta el mayor momento de crisis entre una madre con Alzheimer y un hijo que ha dirigido un film y que se encuentra en la total bancarrota. Mama Gógó fue nominado al Oscar a Mejor Película Extranjera. Un film conmovedor y al mismo tiempo duro como la realidad.

 

 

El extraño en mí (The Stranger in me, 2008) nos sumerge en una extraña visión de la maternidad, en la que una joven mujer que acaba de tener un hijo se deja llevar por un arrebato de melancolía, depresión y locura. Emily Atef nos entrega este drama alemán en el que el hijo se convierte en un extraño y la madre en un posible peligro para ella y para su vástago. ¿Surgirá de alguna parte ese amor necesario para preservar la vida de todos?

Recuerda, este jueves 10 de mayo, un especial del día de las madres, muy a lo Max.

Reinventa, reimagina… Descubre Max.

Ciclo de cine de películas laureadas en Cannes

por max 4. mayo 2012 12:20

 

Viene ya la sexagésima quinta edición del festival de Cannes. Se celebrará entre 16 a 27 de mayo. En el cartel del festival de los festivales estará Marilyn Monroe, pues este año se cumplen 50 años de su desaparición. Y el presidente del gran jurando será Giovanni (Nani) Moretti, director de la ya clásica cinta La stanza del figlio (2001).

A propósito de esta celebración de arte cinematográfico, Max nos trae cinco películas premiadas en Cannes. Cada lunes de mayo y en el primer lunes de junio, a las 22, podrás disfrutar de unas de éstas excelentes muestras del arte cinematográfico: No one Knows about Persian Cats (7 de mayo), Un homme qui crie (11 de mayo) Des hommes et des dieux (21 de mayo), Octubre (28 de mayo), Año bisiesto (4 de junio).


 

Hablaremos hoy No one Knows about Persian Cats (2009), un film iraní dirigido por Bahman Ghobadi, un director de 43 años que ya venía desde 2000 dándole vueltas a Cannes y en específico al premio Un Certain Regard, que como se sabe es una sección paralela del festival que premia filmes con estilos originales, diferentes, innovadores y de historias retadoras. No one Knows about Persian Cats ganó en esta sección el premio especial de jurada.

La cinta se centra en la imagen del gato como animal nocturno, que va por las esquinas, que se esconde, que conoce los rincones. El gato como un animal subrepticio, que ama la noche aunque sabe que la noche es peligrosa, que en la noche podría perder la vida. Pero en realidad nadie sabe qué hacen los gatos en la oscuridad. Nadie lo sabe, porque se funden con la noche, porque su esencia es el goce en el misterio.

A partir de estas ideas, Ghobadi nos trae una historia de atrevimientos, de valentía juvenil en contra de un régimen obtuso, de radicalismos teocráticos que quiere mantenerse cerrado al mundo contemporáneo, y que considera que las manifestaciones culturales de nuestro tiempo, como por ejemplo el rock, son perversión, maldad y locura. Los dos jóvenes de esta historia están a la búsqueda de formar una banda de rock, de vivir de una manera universal, de expresarse y sentirse libres. Nada pareciera más normal, ¿cierto? Pero no lo es, en Irán no lo es, y esta historia nos cuenta este absurdo y la lucha por pasar por ese encima de ese absurdo.

No one Knows about Persian Cats, este lunes 7 de mayo, dentro del ciclo de filmes dedicado al Festival de Cine de Cannes. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

Io sono l´amore, o el poder andrógino de Tilda Swinton

por max 4. mayo 2012 06:18

 

Si Tilda se puede parecer a alguien es a David Bowie. Tilda es David Bowie en mujer, Bowie es Tilda en hombre. Tilda y Bowie, caras mínimas, andróginas. Ambos han jugado con su contextura, con su rostro. Ambos han jugado a la ambivalencia. A ese no sé qué mixto y poderoso. Recordemos un poco la imagen del andrógino. Su concepto en el Diccionario de símbolos de Chevalier y Gheerbrand es el siguiente: «Fórmula arcaica de la coexistencia de todos los atributos, comprendidos los atributos sexuales, en la unidad divina, así como en el hombre perfecto, sea que haya existido en los orígenes, sea que haya de ser del futuro.» Más adelante leemos: «El andrógino es el símbolo de la indiferenciación original y de la ambivalencia. Símbolo de los más antiguos según el cual el hombre de los orígenes poesía los dos sexos.» Y luego: «De una manera muy general, el Ser primordial se manifiesta como andrógino anteriormente a su polarización o, lo que viene a ser lo mismo, como huevo anteriormente a su separación en dos mitades, macho y hembra, Cielo y Tierra, yang y yin.» Si mal no recuerdo, Platón decía que los hombres, al principio de los tiempos, tenían los dos sexos. Eran hombre y mujer en uno. De todo esto también viene la idea amorosa de la «media naranja», de esa mitad del alma que las personas buscan para sentirse completos. El amor se ve así como la búsqueda y el encuentro de esa otra mitad. El amor como un modo de realización, de evolución. Porque Tilda, según lo que hemos leído, es la candidatea perfecta para la personificación de un andrógino. Tilda tiene eso, pareciera salida del futuro, pareciera un yin y un yang. Ella lo sabe y en su actuación lo ha aprovechado. Recordemos Orlando (1993) de Sally Potter, film que nos presenta la vida, a lo largo de los siglos, de un personaje que comienza siendo hombre y luego se transforma en mujer. En Female Perversions (1996), de Susan Streitfeld, interpreta a una abogada con una poderosa carga sexual que experimenta tanto con hombres como con mujeres. También me gusta recordarla en su rol de Arcángel Gabriel en Constantine (2005), donde hace una breve pero magnífica interpretación de este ángel enloquecido y poderoso. Y nada más andrógino que un ángel, ¿no? ¿Acaso no son seres perfectos, seres originarios? Luego, en las series de Narnia, Tilda interpreta a la Bruja Blanca, también un ser andrógino, gélido pero poseedor de una gran fuerza. Por supuesto, en el film que le dio el Oscar a Mejor Actriz de Reparto, Michael Clayton (2007), interpreta también un papel a todas vistas andrógino: el de una abogada ambiciosa, de carácter fuerte, que ha escalado con éxito en un mundo de hombres. El andrógino sin duda se relaciona con lo viril. El andrógino avasalla en lo sexual, avasalla con su poder, e incluso con su ambigüedad. La ambigüedad bien usada, puede ser un poder.

Otro film donde Tilda deja salir ese poder, esa fuerza oculta del andrógino, es en Io sono l´amore (2009) de Luca Guadagnino (The Protagonists). La actriz interpreta acá a una refinada dama una familia en decadencia. Los hechos se desarrollan en Milán en casa de un patriarca que va dejando atrás sus tiempos de dominio para ceder su lugar a los más jóvenes. No obstante, su retiro instaura la crisis, y dentro de esa crisis aristocrática, Emma (Tilda Swinton) dejará escapar todas las fuerzas apresadas. Mientras la acaudalada familia Recchi va muriendo, Emma, casada, aburrida, frustrada, falta de amor, comienza a despertar en un desenfreno sexual y poderoso lleno de luz y oscuridad al mismo tiempo. Entre silencios, dramas ocultos, tomas magníficas y aires de elegancia, la actuación de Tilda Swinton destaca y sobrecoge. Su despertar, no cabe duda, resulta a los ojos del espectador un cataclismo andrógino.

Io sono l´amore, este domingo 6 de mayo, con retransmisión el martes 8. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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La serie Millenium, seis capítulos de emoción y suspenso por Max

por max 30. abril 2012 12:34

 

Sabemos que un libro no cabe en una película. Sabemos que siempre uno se queda esperando esto o aquello que faltó. Y eso también lo sabe el productor Soren Staermose, el responsable de la adaptación cinematográfica de los tres libros de Millennium de Steig Larsson, y quien, a través de su empresa Yellow Bird, compró los derechos audiovisuales de las novelas. Se sabe que durante la filmación de las películas, se grabaron más escenas de las que salieron en la gran pantalla. ¿Por qué? Pues porque desde el inicio existía el plan de filmar material extra para luego realizar la serie, nada más y nada menos que dos capítulos de noventa minutos por cada novela de Larsson: total, seis capítulos. De nuevo bajo la dirección de Niels Arden Oplev y de Daniel Alfredson, y por supuesto con el rol protagónico de Noomi Rapace y Michael Nyqvist, Max nos trae a partir de este miércoles 2 de mayo y durante cinco miércoles más la serie Millenium de Steig Larsson, tal como ya dijimos, seis fascinantes capítulos con las tomas, las tramas y los momentos de suspenso que no pudiste ver en las películas. Recuerda, a partir de este miércoles 2 de mayo, continuamos con nuestra programación de series únicas, exclusivas, originales y de distintas partes del mundo. Reinventa, reimagina… Descubre Max.

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